martes, 6 de octubre de 2009

¡Exigencias de más!


Mis planeaciones semanales que trato de cumplir al pie de la letra porque si llegara a atrasarme los niños no estarían preparados para una escritura decente en noviembre.



Los exámenes de lectura de 3 grupos para ver en dónde están fallando...ojalá estuvieran todos en el mismo idioma.



Los deberes que tenemos fuera de salón de clase como juntas, exposición del trabajo de los niños, lecturas de artículos y varias ridiculeces que todavía no me explico.



La hojita verde representa la información de mis tres cursos en su último examen. Me la dieron el viernes justo para que no me aburriera el fin de semana.
Y a veces me pregunto, ¿no será que soy yo la que se exige de más en mi afán por hacer todo según lo planeado? Hoy me di cuenta a la hora de la salida cuando vi lo que los otros maestros colgaban en las paredes como trabajos de sus estudiantes...y era el mio el trabajo más elaborado y complejo cuando apenas van 7 semanas de clases.
...ahí fue cuando entendí que quien se exige soy yo misma. Aún así (o será el ritmo con el que trabajo en la semana) me las arreglo para tener los fines de semana libres. Esos días sagrados no se tocan.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Realmente quiero...


...Un beso mientras de un paseo en góndola por Venecia...



...escuchar a mi mejor amigo mientras tomo un caffé au lait en París...



...caminar por las playas exquisitas y lejanas de Palau...



...escuchar su explicación mientras visito las ruinas de todo Egipto...



...pero realmente quiero, ser feliz en México...


fotos de Lonely Planet

domingo, 20 de septiembre de 2009

Mis amigos y Munich




Ayer fuimos a celebrar "Oktoberfest" a lo texano y lejos estuvo la cuestión cultural. Una excusa más para irse de juerga, platicar con desconocidos, bailar polka germana (si es que eso existe) y sentirse alemán por un fin de semana. Sé que esto no es Munich pero al ver tantos tarros, sombreros verdes con plumas y salchichas uno no puede dejar de imaginarse cómo será el verdadero.





Es cierto, no es Munich, esto es un montaje pero mis amigos sí eran de verdad. Ayer volvimos a reunirnos como hacía mucho que no lo hacíamos. Invitándonos la cerveza sin importar, reirnos entre nosotros, tomando fotos...siendo unos tontos. No sé, este falso Munich se convirtió en una nueva memoria para el album fotográfico y el de mi cabeza.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Y el cielo se abrió


Hay días en los que todo se amontona de una manera nada agradable. El trabajo se junta y con ello responsabilidades ajenas que igual debes cumplir. La vida tampoco se facilita y todos tus planes tienen obstáculos.

En el último mes me sentía así, como aquella casita en una azotea de Tlaquepaque...o soy yo la única responsable o de verdad que ahora se espera demasiado de mi aunque sepa que habrá mucho que no podré terminar.




Como aquella callecita en Ajijic, cuesta arriba cumplía con lo que mi vida profesional, y a veces personal, me exigía. Batallando contra la incmpetencia de varios y la negligecia de otros tantos.





Trabajé de verdad, pero, sobre todo, luché porque mi voz se escuchara y no tuve miedo a rechazar, decir no, cuestionar. Aprendía a manejar por ese caminito.





Y el cielo se abrió...hoy, muchos problemas resueltos.


miércoles, 16 de septiembre de 2009

A la medianoche


Un amigo me lo dijo al hacer un comentario en su blog...a la medianoche los sirvientes se vuelen ratones, la carroza en calabaza y las princesas en, en...mmm, no sé pero no es la misma de la que salió de casa.

Qué razón tienes.

domingo, 6 de septiembre de 2009

La historia del morado



Una chica se levanta como todos los días a eso de las 6:20 de la mañana (madrugada para muchos) para decidir qué ponerse y recaer en su obsesión, el color del que siempre se alejó y del que ahora, por motivos desconocidos, se ha vuelto su fan: el morado.

Comienza eligiendo una linda blusa de morado, obvio, con un listón que le da un toque de elegancia aunque su trabajo sea poco sofisticado. Morado quiere ser elegante, uno nunca sabe a quién conocerá a la vuelta de la esquina, aunque sea la misma esquina de siempre.




Sus zapatos son flats del mismo color para estar cómoda pero presentable. El morado quiere pisar, quiere recorrer tantos lugares pero el pobre sabe que sólo recorrerá los mismos pasillos, la misma rutina. Ya ni se emociona.



Este es el rebelde celular, que no quiso acomodarse para la foto, pero sí desea ser parte de este cuentito. El morado también se comunica, aunque sus amistades lo frecuenten más el fin de semana. Aún así, el morado es muy platicador.



Y finalmente morado se presenta en una bolsa. Morado sabe la importancia de tener todo a la mano para cualquier tipo de situaciones. Definitivamente, este color está listo para la carga del nuevo día todos los días.



miércoles, 2 de septiembre de 2009

¡Se acerca la fiesta de quince!


¡Qué emoción! Cada año mis amigos y yo organizamos la fiesta del año para celebrar las fiestas patrias (mexicanas) y es una juerga que da para recordar y divertirnos con las tonterías hasta el siguiente año.



No tenemos ballet folclórico pero sí toda la disposición de celebrar lo más mexicano posible...y de mexicanizar a cuanto extranjero se deje. Este año seguro no será la excepción, aunque eso será historia de otro blog.



Sábado doce...ya todos lo que la organizamos queremos que sea aunque el domingo no podamos con nuestra cabeza. No sé, tal vez hasta nos llegue un grupo de mariachis...